Aventuras y desventuras en Angers. Parte 1
Ya van más de 10 días que salí de casa. Allí dejé una pareja, una casa, una gata en adopción y muchos recuerdos y cosas por hacer en mi regreso.
En Angers, voy a cumplir los 10 días.
Por el momento no ha resultado especialmente difícil. Digamos que ya me imaginaba las cosas que me costarían. Me puse en lo peor, lo cual puede ser lo mejor cuando no sabes que te vas a encontrar.
Mi casa es estupenda, aunque con unos matices de mi hogar y mi casera. En principio ha cumplido mis expectativas. Cama pequeña pero cómoda, hogar caliente, y ducha decente. En el armario me caben todas las cosas, incluso me sobra hueco.
Para ir a comprar está relativamente cerca. Aunque cargar con unos cuantos elementos pesados en el mismo viaje puede dejar unas secuelas de varios días, llámese agujetas en trapecios y hombro en general. Te hace organizarte e ir varias veces a la compra. Metes en mochila, en bolsa de plásticos y compartes pesos. Todos esos consejos que más de una vez has dado a tus pacientes y que pocas veces has aplicado.

El lunes me marqué unos objetivos, ir a la escuela de idiomas privada a solicitar información para ver si era factible hasta que comenzara el curso en mayo y apuntarme al paro de la ciudad. Fue un día nefasto en cuando a cumplir objetivos marcados.
Me inscribí al "paro", pero lo que realmente me interesaba era para poder asistir a los cursos de inserción para extranjeros e ir a clases por medio de una academia. Cual fue mi desilusión cuando me dieron cita para el 9 de abril,¡casi nada! Joder...un mes más tarde, si esto es peor que en casa. Espero que cuando me atiendan no tarden un mes más en darme cita para las clases.

Como la fecha fue para dentro de tanto tiempo, hablé con mis amigos y me aconsejaron que fuera hasta la propia oficina y preguntara. Seguro que allí me darían más y mejor información.
Bueno, decir que fui sin las frases preparadas. Y no sabía ni que me estaba diciendo el señor cuando tuve que pasar la puerta. Porque para colmo, había que tocar un timbre y contarle para que ibas, ¡casi nada! ¿Me decía que entrara? ¿Que esperara? ¿Qué me fuera?...decidí hacer caso a mi intuición y entrar por allí para dentro. ¿Ya que más daba? He de decir que se dio esa opción, porque un chico entraba delante de mí, y me dejaba la puerta abierta.
Así,yo intenté explicarle con mi francés indio, que me había inscrito en el espacio de búsqueda de empleo, pero que me habían dado fecha para dentro de montón y yo quería cursos para aprender francés. El señor, muuuuy cordial, pero 0 esfuerzo por entenderme, leyó mis correos electrónicos y me vino a decir que hasta el 9 de abril nada de nada. No era posible recibir clases, y que los papeles que me pedían para justificar mis trabajos anteriores, modelos U (E301 de antes) europeos, los pidiera a mi oficina de empleo.
Así me quedé con mi chasco 1. Y como no soy de rendirme muy fácilmente. Me fui para la escuela idlangues de Angers. Cuando conseguí dar con ella, pues era una calle por la que pasaba con frecuencia, pero había que entrar por un garaje de una comunidad para llegar a él, me encontré que dicha escuela estaba cerrada. Cerrada de forma permanente. Vamos, para entendernos, que allí solo quedaba el cartel, las arañas y sus casas como telas de arañas. Así que otra decepción más, chasco 2.
Por último, decidí ir a la escuela de adultos de Angers, a ver si allí daban clases FLE. Pero después de hablar con varias personas a ver si me entendía con un poco de mímica y un poco de cara; F= francés = lengua (y saco la lengua) E= extranjera española avec (como) moi (yo). Me entendieron, no se rieron (ni siquiera una sonrisa, yo me hubiera tronchado) y me dieron una dirección donde dan ese tipo de clases. Aún no he ido, estoy cogiendo fuerzas. Ese centro es al que me mandaría mi espacio de empleo después de abril. Me informo la próxima semana a ver si puedo comenzar antes de otra forma.

También comencé las clases. No resultó muy dificil comprender, pero claro.. una cosa es entender, y otra saber. Así que me queda mucho que estudiar de verbos en imperfecto y pasado completo con sus auxiliares, para ponerme al día. Pero en general, muy satisfecha. Que ilusión, ya era hora de comenzar algo, aunque sea por el momento, solo los miércoles. Tengo un montón de deberes que hacer con el qui para el próximo miércoles.
Por último, esta semana también me he inscrito en la biblioteca pública. Yo lo hice por Internet, pero después no entendía ciertos pasos. ¿me llegaba la tarjeta a mi casa? ¿y como la pagaba? Pues ya sin pensarlo mucho, para no acabar rajándome y no ir, para allí que me fui. Esta señora, perdona que lo diga, pero mujer tenía que ser, además de ser muy cordial, se esforzó mucho más. Las dos acabamos sudando del estrés de la conversación. Pero nos entendimos, creé mi tarjeta unificada para la ciudad de Angers, donde puedo acceder a la biblioteca, ir en tranvía, o adquirir una vélo prestada. Vale para todo.

Aún me queda solucionar la ayuda al alquiler
de alojamiento, pero para esto necesito como mínimo, una cuenta bancaria en Francia
(lo cual me parece una estupidez, pues el dinero se lo ingresan a mi casera, y
yo pago la parte restante). Pero como la necesito para terminar de gestionar la
APL, le he pedido a Julie si puede acompañarme al banco algún día para abrir la
cuenta. Me he dicho que si, ahora será buscar el día.
Mejor tomarse la vida con unas gotas de humor
Después de todas estas desventuras, hoy es viernes. Y he quedado con Marie (la chica que me respondió al tándem (encuentro lingüístico)), para tomar algo. Así que por hoy, esto es todo. Espero que haya sido divertid, y y llevadera, mis desventuras. Las he procurado contar con toque de humor, que, a fin de cuentas, la vida siempre se lleva mejor tomándotela con un poco de humor.
A ser felices familia, si yo puedo, ¡cualquiera puede!

