Curiosidades Varias
En el breve tiempo que llevo aquí, me he encontrado con varias hechos y cosas que me han resultado llamativas y/o curiosas. Además de situaciones estúpidas que te pueden pasar cuando empiezas en un sitio nuevo donde no conoces ni el idioma, ni las costumbres, y encima vas "cagadita" de miedo.
Que he decir que el miedo puede paralizar, puede no hacerte pensar bien, o todo lo contrario, puede sacarte de situaciones que no te veías capaz. Pero no, mi posible miedo o despiste, no ha sacado lo mejor de mí. Ha hecho que haga el ridículo por llevar una o dos etiquetas en un pantalón, pasearme por uno o varios establecimientos, lucir mi nuevo "tallaje" y no enterarme a pesar de que te miren,y saber que hablan de mi.
Porque sí, que hablen de ti, se nota en cualquier idioma, pero claro, como no sabes que llevas una etiqueta de un pantalón nuevo que te compraste especialmente para tu nueva aventura (calentito), puede darte por pensar que tal vez se te nota que no eres francesa a pesar de no mantener ningún tipo de conversación, pero te ven intentando traducir todos los productos de aseo y para el pelo, con tu móvil.
La importancia de saber idiomas.

Pero al llegar a casa, todas tus dudas de "como se podía notar tanto que era de fuera", pasan a una variedad de sensaciones entre ridículo, calor pasajero y risa tonta, cuando te das cuenta de que ibas con una etiqueta enorme pegada a tu pantalón calentito. Y un señor que no tenía nada que hacer, pues le preguntaba a la dependienta reponedora si de verdad esa chica no se daba cuenta que iba con la etiqueta azul cantosa sobre pantalón negro. Pues no, no me di cuenta hasta llegar a casa y quitarme el pantalón, cosas que pasan.
Por otro lado, me ha sorprendido las veces que la gente se tropieza y cae por la calle. Un señor, cruzando un paso de peatones, acabó haciendo el cristo (o nadando) boca abajo, en la misma mitad del paso de peatones. Debió de gustarle mi gorro o mis pintas, porque vi cómo me observaba, pasó frente a mí y se hostió dos pasos más adelante. Pobrecito, no supe reaccionar, así que lo recogieron otros viandantes que no me habían mirado ni se habían caído. Curioso cómo se quejaba de algo que parecía haber aparecido de repente (una piedra imaginaria), para excusarse.
Algo parecido le pasó a una mujer, pero esta era más joven y reaccionó mejor, así que solo corrió varios pasos después de tropezar con otra piedra en medio de un paso de peatones. Entonces me dio por pensar que tal vez mis gorros no sean muy comunes aquí, y llevados con la felicidad y cara de frio que me caracterizan, pues puede que a la gente le de por mirarme y caerse. O tal vez puede que eso pase más a menudo de lo que una piensa, pero en Canarias no salgo tanto de paseo por ahí, así que las probabilidades son menos.
Por otro lado, esta semana me tocó pagarle 20cnt de euro a un colega en el súper para que pudiera llevarse su petaca de alcohol que yo no me puedo permitir. El señor, coleguita, pagó una petaca de wiski o algo así, pero le faltaban unos céntimos, y como eso a el le parecía una minucia y no tenía más, se fue igualmente, dejando la deuda y llevándose su preciado alcohol. Entonces a los minutos, vinieron los guardias con el señor y se fue calentando el ambiente, mientras la cajera decía que le debía 20 céntimos y esta vez no se la pasaba. Y ahí estaba yo, esperando para pagar mi compra (con cara de "creo que este señor debe algún dinero y no es la primera vez).
Entonces el señor me pidió dinero, me hice la loca diciendo que no sabía francés, que era española, entonces el tipo se indignó un momento y luego me lo dijo en español. Toma zasca (mi cara de circunstancias fue épica). Los seguritas esperaban expectantes, la cajera también. Así que pagué la deuda del señor, que ni siquiera me dijo gracias (en ningún idioma) y se fue. Los seguritas si me dieron las gracias.
No hay que desesperar, el saber esperar es la herramienta del vencedor.
Ese mismo señor ayer, unos días después del incidente dijo "hijo de puta" cuando salía detrás de mí en el supermercado, así que creo que somos de horarios comunes (que yo voy a cambiar por un tiempo). Creo posible que dijera esto en español para hacerse notar por mi, yo básicamente lo ignoré, pero me ha hecho tener ganas de cambiar mis horarios por un tiempo.
Otra curiosidad que me tiene indignada, son los tiempo de atención al ciudadano en francia. Me parece increíble que me dieran cita para arreglar mi pôle empleo para casi un mes después de solicitarlo, pero más increíble me parece solicitar abrir una cuenta en un banco, y que me den cita para dentro de dos semanas. ¿en serio? Solo es abrir una cuenta, que no es abrir una zanja para guardar el dinero, muchacho! Osú...bueno, paciencia, que es la madre de la ciencia.
No se hizo el mundo en 7 días, por mucho que lo diga la biblia.
Y no quiero olvidar una cosa curiosa, muchos pagos los hacen con talonario. Tanto entre personas (me ofreció la casera pagarme con un talón los bombillos que compré para la casa), como en los comercios. He visto como algunas personas pagan la compra con un talón. Y las empresas están preparadas. Pasan el talón por una maquinita que imprime directamente el importe a deber. Eso jamás lo había visto.
Y con esto y un bizcocho, hasta la próxima con más novedades. Prometo intentar no escribir tanta estupidez junta, y si se precia, ser más breve.
Espero que al menos haya sido entretenido y se hayan podido poner en mi piel por unos segundos.
¡Salud y buena semana!

